A mí lo que me gusta es traducir libros

5 de junio de 2015

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Hoy día trabajar es un privilegio. La precaria situación en la que nos encontramos nos obliga a conformarnos con cualquier cosa. Y si ya mencionamos eso de trabajar en lo que nos gusta parece que estamos hablando de una novela de fantasía. Y, además, infantil. Qué difícil es en esta vida que uno se dedique a lo que le gusta. Una vez leí en un cartelón en mitad de la autovía una frase que decía algo así: «si todos trabajáramos en lo que nos gusta el mundo sería un lugar más bonito». Y qué cierto es; trabajaríamos con ganas y con ilusión. 

Yo trabajo en lo que me gusta, lo que no sé es por cuánto tiempo seguiré haciéndolo. Cuando estaba en la facultad nos decían que vivir exclusivamente de la traducción estaba complicado. He conocido a mucha gente que lo hace, pero sé lo que supone: vivir en la incertidumbre, no estar seguro de nada, saber que ahora tienes un encargo pero no tener ni idea de qué pasará el mes que viene. 

Estoy muy segura de qué me gusta: me gusta traducir libros. Yo no temo a los lunes porque adoro lo que hago, porque disfruto haciendo lo que hago. Hay veces que me tomo vacaciones y estoy de viaje y no puedo evitar pensar en lo que estoy traduciendo en ese momento. Soy feliz traduciendo. Lo soy, de verdad. 

En mi caso, además, debo admitir que he contado con muy poco apoyo durante mi carrera. Poquísimo. En casa nunca han visto con buenos ojos que quiera ser traductora y después de una carrera, un máster y varias traducciones, siguen sin verlo. Estoy cansada de las miradas de reproche y de los «¿por qué no buscas un trabajo que te dé estabilidad?» ¡Pues claro que quiero estabilidad! Pero no me rendiré hasta que no queme todos los cartuchos, porque sé que puedo ser muy feliz traduciendo y sé que si yo no confío en mí misma nadie lo va a hacer. He llegado hasta donde estoy por mí misma, nadie me ha ayudado y muy pocos me han apoyado. Espero poder llegar aún más lejos.

4 comentarios:

Alba Úriz Malón dijo...

Mientras mantengas esas ganas de luchar, esa ilusión enorme y esa pasión tan bonita por lo que haces, llegarás hasta el infinito y más allá ;-).

Natalia (Arte Literario) dijo...

Muchas gracias, Alba. Qué palabras más bonitas :')
Un besote

Ingreads. dijo...

Pues no escuches a los demás. Tienes la suerte de trabajar en lo que te gusta, aunque la paga no sea la mejor que exista. Yo soy traductora también, quisiera ser traductora literaria pero de momento no tengo contrato, así que soy traductora digamos normal, aunque no me guste esa expresión. Admito tener celos cuando veo tu trabajo. Para ti son pocos los libros, pero por lo menos tienes experiencia y eso es importante. Tengo una pregunta: ¿puedes trabajar al mismo tiempo, no? Yo sé que aquí en Francia al ser “auto-entrepreneur” (¿autoemprendedor?) puedes tener otro trabajo, lo que ayuda bastante para tener esa estabilidad.
Así pues, siempre me fio en la palabra clave de una de mis autoras preferidas: “perseverancia”. Lo peor que te pueda decir uno es de renunciar. ¡Te apoyo!

Natalia Navarro dijo...

Muchas gracias por tus palabras Ingreads, la verdad es que yo voy a seguir luchando por hacer lo que me gusta y espero que llegue el momento en que pueda vivir de ello :)
Sí, claro, puedes trabajar en otra cosa además de traductor. De hecho, mis profesores de la facultad compaginaban los dos empleos.
¡Gracias!